Mientras trabajaba con el equipo de Maart, participé en la creación de la campaña Haters Gonna Love para Babaria, una colaboración con La Martinuca que combinaba cosmética y gastronomía. Nuestro objetivo era cambiar la percepción de la cebolla en las tortillas, utilizando el champú de cebolla de Babaria. A través de una activación ingeniosa, enviamos tortillas con cebolla a quienes las pedían sin, junto con un regalo de champú. Esta acción incrementó los pedidos en más del 60% y se volvió viral, generando más de 20.000 interacciones en redes sociales.

